Guía de San Benito para sobrevivir al encierro

Uncategorized 2020-06-26

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prayer to saint benedict for the impossible

Pero el viejo enemigo de la humanidad, envidioso por la caridad de uno y el reflejo del otro, al ver un pan en un día determinado, tiró una piedra y rompió la campana; pero aun así, a pesar de todo eso, Romano no se entregó a servirle por todos los medios posibles. Al decir, entonces, que la oración es un medio necesario, san Alfonso quiso que entendiéramos que en ninguna situación de la vida podemos prescindir de la oración, especialmente en tiempos de prueba y dificultad.

Capítulo 27

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La Regla, basada en los escritos de los santos y la tradición existente del monaquismo cristiano, proporciona una guía sobre cómo vivir prácticamente la vida monástica. Designa el tiempo suficiente para la oración y la meditación diarias, el trabajo manual, el ocio y el sueño.

Desde el 14 de septiembre hasta el comienzo de la Cuaresma, que siempre coman a la hora novena. Las vísperas, sin embargo, deben estar programadas de tal manera que los hermanos no necesiten luz de la lámpara durante la comida, pero que todo pueda realizarse a la luz del día. Y en todo momento, que la hora de la comida tardía o de la cena esté dispuesta de modo que todo se pueda hacer a la luz del día.

Capítulo 32

  • Benedicto XVI reunió a todos ellos en una comunidad de monjes en un nuevo monasterio en Subiaco.
  • Benedicto instruyó a sus seguidores a practicar la lectura sagrada, el estudio de las mismas Escrituras que estarían orando en la Obra de Dios.
  • Después de un tiempo, Benedict dejó Subiaco y estableció una nueva comunidad en el territorio de Monte Cassino; este estaba destinado a convertirse en uno de los monasterios más famosos del mundo.
  • Algunos eran personas como él, hombres laicos, que habían abandonado la vida sofisticada.
  • Cada día se reservaban de cuatro a seis horas para esta lectura sagrada.

Desde la fiesta de Pascua hasta Pentecostés, que los hermanos cenen a la hora sexta y cenen por la noche. Desde Pentecostés durante todo el verano, a menos que los monjes tengan trabajo en el campo o el calor del verano los oprima, que ayunen los miércoles y viernes hasta la hora novena; los demás días, déjelos cenar a la hora sexta.

Así que, hermanos, le hemos preguntado al Señor acerca de los moradores de su tabernáculo y hemos escuchado cuál es el deber de quien quiera morar en él; nos queda cumplir con este deber. Por tanto, nuestros corazones y cuerpos deben estar preparados para luchar bajo la santa obediencia de sus mandamientos; y pidamos a Dios que se complazca, donde nuestra naturaleza es impotente, para que nos ayude horarios de misas en usa con su gracia. Y si queremos escapar de los dolores del infierno y alcanzar la vida eterna, entonces debemos, mientras aún hay tiempo, mientras estemos en este cuerpo y podamos cumplir todas estas cosas a la luz de esta vida, apresurarnos a hacer ahora lo que pueda beneficiarnos nosotros por la eternidad. Fue para su monasterio de Monte Cassino que escribió la Regla por la que es conocido.

Si tienen trabajo de campo o el calor del verano es extremo, esta cena a la sexta hora será la práctica diaria, según el criterio del abad. Y que él disponga y ordene todas las cosas para que las almas se salven y los hermanos puedan hacer su obra sin murmuraciones justificadas.

Si llegara a morir durante el curso del año en que tuvo la intención de mantener esta piadosa práctica durante el mismo, obtendrá la misma Indulgencia. El lector ha visto en el escrito que la efigie de San Benito es necesaria para la Medalla. S. P. B.; además, debe tener la imagen del Santo Patriarca de los Monjes de Occidente.

Pero nadie se atreva a cantar o leer, a menos que pueda cumplir con el oficio para la edificación de sus oyentes. Hágase con humildad, seriedad y reverencia, y por aquel a quien el abad haya designado. santa misa Los monjes deben practicar el silencio en todo momento, pero especialmente por la noche. Esta regla se aplica generalmente, ya sea que el día sea un día de ayuno o un día sin ayuno.

En los días de ayuno, sin embargo, la lectura de las Conferencias antes mencionada tendrá lugar poco después de las Vísperas. En cuanto a esa lectura en sí, que se lean cuatro o cinco páginas, o tanto como el tiempo lo permita. Este período de lectura permitirá la llegada de los hermanos que tengan la oportunidad de dedicarse a deberes especiales.

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La regla

Siempre debemos llamar a la puerta del Señor con confianza, sabiendo que Él se preocupa por todos sus hijos, por nosotros. Por eso se nos pide que no tengamos miedo de volvernos hacia él y de presentarle nuestras peticiones con confianza, en la certeza de recibir lo que necesitamos. XVI. Una Indulgencia de cincuenta días para quien, antes de decir la Misa, acudir a la Sagrada Comunión, recitar el Oficio Divino o el Oficio Pequeño de Nuestra gloria oracion Señora, reza alguna oración devota. VIII. Una Indulgencia de siete años y siete cuarentenas, cada vez, a quien por devoción a la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, ayune los viernes, o en honor a la Santísima Virgen María, los sábados. Quien haya realizado cualquiera de estos dos ayunos durante un año entero, obtendrá una Indulgencia Plenaria, en el día de su elección, cuando, habiendo hecho su confesión, recibirá la Sagrada Comunión.

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